Calor y socialismo.

Y acá sigo, muriéndome de frío. Y preparándome para el viaje que cada vez se acerca más. No había notado que hacía muchísimo tiempo no iba a la playa, tanto que los artículos indispensables para sobrevivir en ella (traje de baño, y ese tipo de cosas) son totalmente ausentes en mi vida.
Gracias a mi desorganización y a mi lentitud para llevar a cabo cualquier asunto importante, estoy aquí, a un día de partir al DF, aún con cosas pendientes como pagar la renta, recoger algunas cosas que dejé con el zapatero, asistir a mi depilación láser, hacer mis trabajos finales. Todo eso debo cumplirlo en un plazo máximo de 12 horas. Tarea difícil, mas no imposible. Me hace feliz saber que en dos días tendré los pies enterrados en una playa de blanquísima arena y podré dormir sin la necesidad de echarme tres cobijas encima.

¡Ya quiero que sea sábado!

Y sí, la neta me voy a tomar una foto junto al mural del Che, y qué, y qué, y qué.




0 comentarios: