Pájaros en la cabeza




"Pájaros en la cabeza y volar...
a donde las ventanas siempre están abiertas..."

I.S.

Se va el tiempo...

Vivo eternamente con la sensación de haber desperdiciado el tiempo.
Tuve cuatro meses de vacaciones. Sí, cuatro.
¿Por qué? Ajustes al calendario. Antes nos regíamos por el agrícola, según dicen. Ahora lo haremos con el de la UNAM.
El caso es que a dos semanas de volver al DF siento que faltaron infinidad de planes en Guadalajara, entre los cuales están:

- Ir a la depilación láser. Sí, no he ido ni una sola vez ¡Está tan lejos!
- Hacer más ejercicio, pues pagué la mensualidad y sólo he ido un par de veces
- Tomar algún curso de algo que no necesite gran capacidad intelectual. Un pasatiempo, pues, pintura, cocina, foto, etc.
- Ir a Wirikuta. Esos viajes espirituales son tan escurridizos.
- Bajar de peso. Juro que el lunes me pongo a dieta.
- Ayudarle a Alien con su tesis. No sólo fue mi culpa.
- Aprender a tejer.


Creo que es todo.
Creo que ya quiero que sea junio para tener más vacaciones.

En el 2006

Me preguntó si me gusta Van Gogh. Luego sentí que sobre un papel habían colores que pertenecían a la tierra. Caminamos todo el día. Me dijo adiós. Subí al autobús y encontré esto.




"Sabes que después de melancólicos días, hay que hacer un alto y decidirse a tomar el camino con corazón. Este regalo es sólo para que no lo olvides, ya que puedes tener días malos, pero no una mala vida."



Es bueno que citen a Castaneda.

Eterno retorno.

Supongo que mis cambios de residencia forman parte de mis infinitos problemas existenciales. Cada cierto tiempo mi vida da un giro tan inesperado que mi domicilio oficial se ve amenazado con dejar de serlo por causas de fuerza mayor.

Ahora mismo me siento asaltada por esas dudas ¿Guadalajara o Distrito Federal? ¿Terminar la carrera o asegurar el futuro? Esperar 3 años más a conseguir mi título de perfecta inútil o... ¿estudiar algo más?

Ah, malditas, malditas decisiones.
¿Abrirán pronto una sede de la ENAH en Guadalajara? ¿Dios?

¿Terapia psicológica?

Dicen que los psicólogos sirven para algo. Dicen.
No me consta. Con alguien platicaba al respecto hace unos días. Comentaba que la única vez que fui a terapia no sentí el más mínimo cambio en mi vida, realmente ni siquiera recuerdo qué sucedió dentro. Sólo recuerdo la boina y el bigote al estilo Emiliano Zapata de mi terapeuta.
Pero lo que sí debe ser cierto, es que hablar con una persona sobre los acontecimientos que causan conflicto en tu vida ayuda a procesar mejor la información y racionalizarla y así, tomar mejores decisiones.
Eso se puede lograr escribiendo y releyendo lo que se ha escrito con anterioridad.
¡Y yo tengo un blog!

De entonces.

¿Conmemoramos un aniversario luctuoso?
¿Con el tiempo olvidamos esa pérdida?
La tranquilidad vuelve por las noches,
cuando un sueño nos recuerda que la vida vuelve
al mismo lugar donde empezó.

Frío

Desde niña he padecido reumas. Dicen que es herencia, por eso mi tío-abuelo se fue a Cuba, porque como TODOS sabemos en cuestión de servicios médicos Cuba tiene muy buena fama, entonces fue a curarse y como era obvio le gustó y se quedó. Pero entonces yo desde niña sufría dolores, especialmente en días fríos y lluviosos, o fríos o lluviosos. No sé si eso afectó para que mis huesos crecieran chuecos y tuvieran que ponerme esos horribles zapatos ortopédicos que no se veían nada bien con mis uniformes de deportes, y me amarraran a la cama con esos horribles aparatos.
El caso es que el frío en los huesos, sí. Vaya que es molesto.
El problema se ha agudizado porque por alguna razón que desconozco soy fanática a usar huaraches, chanclas y cualquier calzado con el que yo pueda presumir la gordura de mi dedo pulgar. Y usar pantalones que se arrastren. Y en días lluviosos, parece que traigo un trapeador pegado a los tobillos, ja!
Hace como un mes y medio, mientras buscaba música en el tianguis de Santa Tere, encontré unas lindísimas botas, como botas de fontanero pero en rosita. Me enamoré.
Pronto: yo y botas de fontanero rosa. Y vestido, claro. El capitalismo siempre tiene la solución a nuestros problemas. O no.

Soy un maldito fracaso

...en muchos aspectos.
Cuando empezó el año pensé: "quiero postear diariamente sobre mi vida, como llevar un diario, para mí, por lo menos" y nada.
No hay mucho que decir sobre mis días, la he pasado revisando tareas, el lunes vuelvo al gimnasio, y no me canso de playa, si el próximo fin me invitan estaré orgullosa de lucir mis piernas. Veo películas, no tanto como quisiera, y leí "Alicia en el País de las Maravillas", luego busqué otro libro en el Sótano y nada.


Estoy confundida, y quiero leer el Quijote.