
No pudimos celebrar los 101 años de Lévi-Strauss.
Recuerdo que cuando viví en la sierra y mis lindos y amados alumnos sufieron una pérdida equiparable a la mía (murieron los principales integrantes de un grupo muy conocido en aquellos lugares, los Alteños de la Sierra) vinieron presurosos a plantearme una pregunta existencial como pocas me he topado en la vida.
"¿Ahora que los Alteños murieron, ya no podremos escuchar nunca su música?"
Y ahí me vi yo, brindando una nerviosa explicación a tan profunda congoja.
"Ellos ya murieron, pero antes de hacerlo, para que todos pudieran escucharlos, guardaron sus voces en estos discos (mientras señalaba los CD's), y así, a pesar de que no podrán cantar nada nuevo, siempre que quieran, pueden tomar el disco, ponerlo en el estéreo, y escuchar su voz, como siempre lo hemos hecho".
Lo bueno es que yo sé que aunque LS murió, siempre podré leerlo en sus libros, y seguramente en la escuela tendré que leer más de una vez "Antropología estructural", "Tristes Trópicos" o "Las estructuras elementales del parentesco" y hacer esos molestos reportes de lectura que tanto odio...
Menos mal, aún así, me compraré un pantalón LS, a menos que realmente sea de mal gusto.
Tribus y territorios académicos Tony Becher
Hace 4 semanas





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